La sexualidad en El Quijote

octubre 11, 2007 at 2:26 am (akurion3, ensenada, ensenada civil, glob, la nave de los locos, la nave de los locos 2, la representacion, representa)

Louis Combet dedica muchas páginas a la relación homoerótica que él descubre entre don Quijote y Sancho, empezando por sus respectivas formas corporales y siguiendo su desarrollo a través del texto. Aun cuando uno no está dispuesto a acompañar a Combet jusqu’au bout, no cabe duda de que cuando don Quijote tiene que escoger entre su amor a Dulcinea y su amor a Sancho, escoge a Sancho (II, 71). Este curioso episodio aúna los temas de identidad sexual y sexualidad, con relaciones de dominación y subordinación figuradas tanto en la perversión sadomasoquista implícita en el vapuleo de Sancho como en los dos sistemas socioeconómicos en pugna representados por don Quijote y Sancho, respectivamente, junto con las prácticas religiosas de la Contrarreforma. Es un episodio que merece un estudio aparte. Y tampoco cabe duda de que la relación entre Sancho y don Quijote es la más honda, más rica y más conmovedora que jamás se da en la vida de uno ni otro.            La presencia de tanto homoerotismo más o menos velado sugiere al menos que Cervantes, como su coetáneo Shakespeare, se daba perfecta cuenta de lo que Coppélia Kahn ha llamado «los dilemas de la hombría», las dificultades de ser hombre, sobre todo con referencia a la identidad sexual masculina, a finales del siglo XVI. [19]

            Las dificultades en lo que toca a la identidad sexual dramatizadas en las relaciones entre cristianos se encuentran exacerbadas en las sociedades musulmanas evocadas en el texto, donde la homosexualidad existe como una alternativa normal y abierta de la preferencia heterosexual. Ruy Pérez de Viedma describe los comportamientos homosexuales usuales entre musulmanes (I, 39-41). A don Pedro Gregorio se le amenaza con violación homosexual mientras quede en poder de musulmanes (II, 63). La homosexualidad musulmana se presenta como una perversión (en el sentido ortodoxo freudiano) que debe ser evitada. Está vinculada a otra presentación, de igual ortodoxia, de los musulmanes como Otro. Pero en vez de una distinción tajante, de género, si se me perdona, entre moros y cristianos, puede que haya más bien una distinción sólo de grado, porque las mismas tendencias a la atracción entre hombres se dan, aunque en forma atenuada, en la sociedad cristiana en los personajes masculinos que hemos visto. Igual que la distinción aristotélica entre historia y poesía, la distinción entre unas maneras aceptables y otras no aceptables de ser hombre se hace borrosa en Cervantes. En lugar de una división, lo que hay es un continuo.

            En lugar de resolver, se constituyen problemas. Las identidades sexuales respectivas de Ana Félix y don Pedro Gregorio, por ejemplo, se anulan en el texto. Ella viene vestida de hombre, él de mujer. Al juntarse los amantes por fin en Barcelona (II, 65), las diferencias de sexo desaparecen en lo que el texto llama «las dos bellezas juntas», lo que los convierte en seres sexualmente neutros y niega su libido. La otredad política señalada por la homosexualidad musulmana también se niega en este proceso de neutralización, pero sin ser reemplazada por el normal y esperable fin feliz consistente en casarse y consumar físicamente su relación. Ella se queda en Barcelona en casa de don Antonio Moreno y él regresa a la Mancha, a la de sus padres. La diferencia sexual entre los amantes, diferencia anulada como acabamos de ver, se convierte en una especie de representación semiótica de las diferencias raciales dentro de la sociedad que habitan, y este anulamiento de su sexualidad señala la esterilidad de la política racial-étnica del gobierno de Felipe III.

Carroll B. Johnson, «La sexualidad en el Quijote», en Edad de Oro, IX (1990), pp. 125-136.

Margarita Peña, la más destacada especialista mexicana en literatura del Siglo de Oro revisa la hipótesis sobre la homosexualidad de Miguel de Cervantes , a partir de la precisa recreación de las desventuras de su vida privada.

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1 comentario

  1. La sexualidad en El Quijote | fichero akurion said,

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